• Cereales, cerdos y canal

    Cereales, cerdos y canal

    Cereales, cerdos y canal

    Podría parecer, si atendemos a las declaraciones del principal sindicato agrario conservador, UAGN, que en Navarra estamos viviendo una reforma agraria en favor de la agricultura ecológica, los circuitos cortos y los criterios de sostenibilidad de la Agenda 2030. La publicidad gubernamental alimenta esa misma imagen: una planificación decidida en favor de la soberanía alimentaria y contra los mandatos de la agroindustria.

    Sin embargo, la información disponible nos obliga a afirmar que las políticas agrarias de Navarra son funcionales a la acumulación de capital también en el sector primario. La apuesta por un modelo de producción ajustado a criterios de agroecología o descarbonización parece un espejismo que se desvanece según se acerca la mirada. Aquí también, cambio significa continuidad con las tendencias de periodos anteriores. Por ejemplo, concentración de la propiedad de la tierra. El número de hectáreas cultivadas es sorprendentemente parecido entre 2015 (335.792) y 2022 (335.257). Sin embargo, el número de explotaciones ha caído un 25% (de 19.230 a 14.295). El porcentaje de superficie en regadío ha aumentado (del 31,7% al 37,4% de las hectáreas cultivadas) y se ha perdido un tercio de las huertas de autoconsumo (de 2.846 ha. a 1.975ha.) según la Radiografía de la soberanía alimentaria en Navarra publicada por Mugarik Gabe. Un último dato llamativo: en estos años la superficie declarada como zona vulnerable a contaminación por nitratos se ha cuadruplicado, pasando de 237 km2 a 995 km2.

    No son cifras sueltas. Trenzadas, nos devuelven la imagen de un territorio subordinado a las lógicas de optimización de la ganancia también en el campo. Menos huertas y más cereales, menos secano y más cerdos. Y un macroproyecto, el Canal de Navarra, diseñado por UPN precisamente para alimentar la tendencia a la industrialización del agro, en el que se insiste con el desarrollo de una segunda fase aunque distintos informes (el de Urbizi en 2021 y el ya mencionado de Mugarik Gabe) hayan señalado que no se sostiene. Por caro y por contar con más agua de la disponible.